"Los medios de comunicación son la entidad más poderosa de la Tierra. Ellos tienen el poder de hacer culpable al inocente e inocente al culpable y éste es el poder. Porque ellos controlan la mente de las masas." (Malcolm X)
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viernes, 28 de agosto de 2015

Premios del concurso "Del texto escrito al texto multimodal"

Ya tenemos los resultados del jurado que ha evaluado las producciones multimodales, que pueden encontrar acá, a partir de los siguientes criterios:


Criterios de evaluación para el jurado
Criterio A: Adaptación del cuento.
¿En qué medida los estudiantes han logrado transmitir el relato de manera eficaz y adaptarlo a otro código según el destinatario propuesto?
0
El trabajo no alcanza ninguno de los niveles especificados por los descriptores que figuran a continuación.
1
El mensaje resulta poco comprensible con baches importantes en la comunicación.
2
El mensaje resulta comprensible y comunica el relato original.
3
El mensaje resulta comprensible y favorece la comunicación del relato original
4
El mensaje resulta eficaz y favorece muy bien la comunicación del relato original.

Criterio B: Integración de los diferentes códigos utilizados en el mensaje.
¿En qué medida los estudiantes han logrado establecer relaciones significativas entre los diferentes códigos utilizados  para la elaboración del producto? (Uso de imágenes, videos, audio, texto escrito, fotografías, música, etc.)
0
El trabajo no alcanza ninguno de los niveles especificados por los descriptores que figuran a continuación.
1
Los estudiantes han integrado los códigos de manera superficial y poco eficaz.
2
Los estudiantes han integrado correctamente los códigos con cierta eficacia.
3
Los estudiantes han integrado bien los códigos y de manera eficaz.
4
Los estudiantes han integrado muy bien los códigos y de manera muy eficaz.


Criterio C: Actuación, interpretación y creatividad[1]
¿En qué medida los estudiantes han logrado transmitir los sentimientos y los caracteres de los diferentes personajes de la historia de manera eficaz? ¿En qué medida han  sido creativos en la presentación de los mismos?
0
El trabajo no alcanza ninguno de los niveles especificados por los descriptores que figuran a continuación.
1
Los estudiantes han utilizado recursos que logran transmitir en cierta medida algo de la expresividad y la caracterización de los personajes aunque con escasa creatividad.
2
Los estudiantes han utilizado recursos que logran transmitir de manera correcta la expresividad y la caracterización de los personajes con cierta creatividad.
3
Los estudiantes han utilizado recursos que logran transmitir bien la expresividad y la caracterización de los personajes con bastante creatividad.
4
Los estudiantes han utilizado recursos que logran transmitir muy bien la expresividad y la caracterización de los personajes con mucha creatividad.

Criterio D: Organización y Edición
¿En qué medida los estudiantes han logrado organizar el material y editarlo de modo que resulte en una “totalidad” armónica y coherente? ¿En qué medida el paratexto (títulos, subtítulos, créditos…) colaboran en la presentación general?

0
El trabajo no alcanza ninguno de los niveles especificados por los descriptores que figuran a continuación.
1
El material se organiza de manera superficial y tiene algunos problemas de edición. El paratexto apenas colabora en la presentación general.
2
El material se organiza de manera correcta y está editado de manera aceptable. El paratexto  colabora en cierta medida en la presentación general.
3
El material se organiza bien y está editado de manera correcta. El paratexto colabora en la presentación general.
4
El material se organiza muy bien y está editado de manera eficaz. El paratexto colabora de manera efectiva en la presentación general.




[1] Con “creatividad” nos referimos, por ejemplo, a la actuación de las voces y las del cuerpo, a las ilustraciones realizadas por ellos mismos, a formas novedosas de edición o de combinación de códigos o registros, etc.


Agradecemos la invalorable colaboración de Martín Villar (director); Alejo Merker, psicopedagogo;  Lautaro Fernández y Mayán (estudiante avanzado de Comunicación social en la UBA); María Luz Mayor (Profesora y licenciada en Letras UBA) y Paula Mercurio (Ex alumna y estudiante de Letras)

Los resultados son los siguientes:
El primer premio fue para el equipo N° 5 (64 puntos)
Delgado Lucía
Kentros Ezekiel
Migale Belén 
Pérez Casarín Lisandro 
Pfisterer Indiana 
Rodríguez Sol

El segundo premio resultó un empate entre el equipo N° 1 y el N° 4 (56 puntos)
Equipo 1:
Burruchaga Ignacio 
Fazio Bruno 
Fazio Julia 
Pagano Mayra 
Pérez Lombán Gregorio
Torres Olveira Ana Laura

Equipo 4:
Capobianco Guillermina 
Gatto Paz Franco
Mircea Anguita Elisa
Novo Valentina 
Santágata Magalí
Schwarz Francisco

Y una mención especial a los otros dos equipos que tan bien han trabajado en el proyecto.
¡Felicitaciones a todos y a todas!

viernes, 31 de julio de 2015

Del texto escrito al texto multimodal: Producciones

Finalmente, después de  mucho trabajo por parte de los chicos y de las chicas, acá les presentamos las producciones de los cinco equipos que trabajaron en la transformación del relato escrito “Silencio, niños” de Ema Wolf en un texto multimodal. No fue un trabajo sencillo ni fácil de realizar. Los alumnos y las alumnas tuvieron que distribuir el trabajo, negociar opciones, resignar tiempo libre, evaluar los borradores y definiciones de las diferentes etapas del proyecto y, finalmente, editar y corregir el producto final. Hubo de todo: problemas técnicos, de comunicación, de sonido, discusiones..., pero también lindos momentos compartidos, bloopers y mucho aprendizaje: aprendimos a trabajar colaborativamente, resignando ideas propias para aceptar las generadas por otros miembros del grupo, aprendimos a usar herramientas que no habíamos utilizado antes, aprendimos a evaluar nuestras posibilidades, a aprender de nuestras fortalezas y debilidades para aprovecharlas en futuros trabajos y más, mucho más.
Pedimos disculpas por algunos problemitas técnicos, pero la idea que prevaleció fue la de experimentar y producir y en la experiencia y la producción, aprender...

Esta es la plantilla guía de la que cada equipo partió para encarar el proyecto:



Y estos son los resultados:

Equipo 5Delgado Lucía, Kentros Ezekiel, Migale Belén, Pérez Casarín Lisandro, Pfisterer Indiana, Rodríguez Sol



Equipo 4Capobianco Guillermina, Gatto Paz Franco, Mircea Anguita Elisa, Novo Valentina, Santágata Magalí, Schwarz Francisco



Equipo 3Carnecky Ramiro, Fernández Martucci Facundo, Gamero Catalina, Mange Olivia, Suffia Renata



Equipo 2Aversano Malena, Cano Simón, Fontana Tobías, Mouzo Lara, Pedernera Rocío, Scorticati Louro Agustina



Equipo 1Burruchaga Ignacio, Fazio Bruno, Fazio Julia, Pagano Mayra, Pérez Lombán Gregorio, Torres Olveira Ana Laura



lunes, 13 de abril de 2015

La edición en el lenguaje audiovisual

Algunos apuntes para tener en cuenta a la hora de editar.
El lenguaje audiovisual, como el verbal, tiene su gramática que es la forma en que se organiza el material obtenido. Para una buena gramática audiovisual hay que tener en cuenta los siguientes problemas:
El montaje:
Audio:
      Cuando se edita una secuencia de sonidos (música, diálogos, sonido ambiente, etc.) es importante regular el volumen para controlar cómo se funden entre sí. En la edición de sonido existen los planos sonoros (por ejemplo, si una voz en off narra la historia, ese será el sonido de Primer Plano, pero puede haber un sonido de segundo plano: una música de fondo o un efecto de sonido: aplausos, timbre de recreo, ruido de derrumbe, etc) Para lograr ese efecto, el volumen de la voz estará más alto que el volumen de la música o el efecto de sonido.
Video:
    La edición de cuentos narrados suele respetar la secuencia lógica de la acción: introducción, nudo y desenlace, pero también puede transgredir esa secuencia cronológica y empezar por otro lugar.
Conviene combinar distintos tipos de plano. Por ejemplo, pasar de  un plano general (una foto de un grupo) a un primer plano (la cara de una persona de ese grupo) y luego a un primerísimo plano (los ojos o los labios de esa persona), según lo que se quiera destacar.
   Contextualizar: Una buena manera de hablar de un hecho o de presentar a un personaje es partir de imágenes que lo sitúen en un contexto. Por ejemplo, mostrar la clase de manera general para ir focalizando a los personajes a medida que hablan.
     Ritmo: En el montaje audiovisual es muy importante conseguir un ritmo adecuado (ni demasiado lento ni demasiado rápido). No debe quedar fija una imagen durante muchos segundos o minutos. Tampoco deben pasar una detrás de otra de modo de no dar tiempo al espectador a interiorizar lo que está viendo.     
Transiciones: La edición comienza con el recorte. Por ejemplo, el recorte de un video de YouTube. Ese fragmento recortado debe editarse con otros elementos que formarán el continuum del texto audiovisual. El modo de edición más utilizado es la edición a corte: consecución entre planos sin efectos. No conviene abusar de la variedad de transiciones que nos proporcionan los programas de edición, a menos que se utilicen con un efecto dramático justificado. Por ejemplo, los fundidos a negro entre secuencias suelen indicar un cierto paso del tiempo. Sin embargo, conviene conocerlas y tenerlas muy en cuenta cuando trabajamos con imágenes pues, estas transiciones le dan ritmo y dinámica al texto audiovisual.

Editores de audio  y video digital:
Audacity:
Editor de audio digital de software libre. En español:
Normalmente, los editores de video también permiten hacer pequeñas ediciones del audio, pero Audacity nos permite hacer ciertas ediciones en audios independientes (archivos mp3 por ejemplo) y operaciones como las siguientes:
·         Cortar un archivo mp3 o un archivo wav.
·         Grabar desde micrófono, cd de audio, streaming, etc.
·         Mezclar dos o más pistas de audio y generar un nuevo audio
·         Aplicar efectos de audio
·         Crear un archivo mp3 o wav


Soundcloud
Es una herramienta en línea que permite grabar y cargar archivos de audio y compartirlas en plataformas virtuales como blogs o redes sociales.



Windows Movie Maker
Editor de video digital. Programa incluido en Windows XP y Windows Vista. En español.


Editor de YouTube
Editor de video digital online.


Les dejo estas direcciones desde donde pueden bajar efectos de sonidos para sus trabajos:

http://musicaq.net/descargar_musica/efectos-de-sonido-1.html
http://www.sshhtt.com/

domingo, 12 de abril de 2015

Criterios de evaluación del texto multimodal

Hola a todxs.
El jurado que decidirá cuál es el mejor de los trabajos presentados evaluará los productos según los siguientes criterios:


Criterio A: Adaptación del cuento.
¿En qué medida los estudiantes han logrado transmitir el relato de manera eficaz y adaptarlo a otro código según el destinatario propuesto?
0
El trabajo no alcanza ninguno de los niveles especificados por los descriptores que figuran a continuación.
1
El mensaje resulta poco comprensible con baches importantes en la comunicación.
2
El mensaje resulta comprensible y comunica el relato original.
3
El mensaje resulta comprensible y favorece la comunicación del relato original
4
El mensaje resulta eficaz y favorece muy bien la comunicación del relato original.

Criterio B: Integración de los diferentes códigos utilizados en el mensaje.
¿En qué medida los estudiantes han logrado establecer relaciones significativas entre los diferentes códigos utilizados  para la elaboración del producto? (Uso de imágenes, videos, audio, texto escrito, fotografías, música, etc.)
0
El trabajo no alcanza ninguno de los niveles especificados por los descriptores que figuran a continuación.
1
Los estudiantes han integrado los códigos de manera superficial y poco eficaz.
2
Los estudiantes han integrado correctamente los códigos con cierta eficacia.
3
Los estudiantes han integrado bien los códigos y de manera eficaz.
4
Los estudiantes han integrado muy bien los códigos y de manera muy eficaz.

Criterio C: Actuación, interpretación y creatividad[1]
¿En qué medida los estudiantes han logrado transmitir los sentimientos y los caracteres de los diferentes personajes de la historia de manera eficaz? ¿En qué medida han  sido creativos en la presentación de los mismos?
0
El trabajo no alcanza ninguno de los niveles especificados por los descriptores que figuran a continuación.
1
Los estudiantes han utilizado recursos que logran transmitir en cierta medida algo de la expresividad y la caracterización de los personajes aunque con escasa creatividad.
2
Los estudiantes han utilizado recursos que logran transmitir de manera correcta la expresividad y la caracterización de los personajes con cierta creatividad.
3
Los estudiantes han utilizado recursos que logran transmitir bien la expresividad y la caracterización de los personajes con bastante creatividad.
4
Los estudiantes han utilizado recursos que logran transmitir muy bien la expresividad y la caracterización de los personajes con mucha creatividad.

Criterio D: Organización y Edición
¿En qué medida los estudiantes han logrado organizar el material y editarlo de modo que resulte en una “totalidad” armónica y coherente? ¿En qué medida el paratexto (títulos, subtítulos, créditos…) colaboran en la presentación general?

0
El trabajo no alcanza ninguno de los niveles especificados por los descriptores que figuran a continuación.
1
El material se organiza de manera superficial y tiene algunos problemas de edición. El paratexto apenas colabora en la presentación general.
2
El material se organiza de manera correcta y está editado de manera aceptable. El paratexto  colabora en cierta medida en la presentación general.
3
El material se organiza bien y está editado de manera correcta. El paratexto colabora en la presentación general.
4
El material se organiza muy bien y está editado de manera eficaz. El paratexto colabora de manera efectiva en la presentación general.




[1] Con “creatividad” nos referimos, por ejemplo, a la actuación de las voces y las del cuerpo, a las ilustraciones realizadas por ellos mismos, a formas novedosas de edición o de combinación de códigos o registros, etc. 

El año pasado los chicos que hoy están en Tercer año trabajaron con el cuento "El cuentista" de Saki que pueden leer acá. El siguiente texto multimodal es el que se llevó, según el jurado, el primer premio y estuvo a cargo de los alumnos Casquero, Tamara; González Moreno, Candela; López Arrigo, Matías; Rodríguez Salinas, Macarena y Vicens, Lisandro.


Entregarán una primera versión en fecha a convenir la que les será devuelta con correcciones y sugerencias para mejorar el producto. Y habrá una nueva entrega (¡la final!) un tiempo después.
Recuerden que lo importante es experimentar y en la experimentación, jugar y aprender cosas nuevas.
Espero que disfruten trabajando en este nuevo desafío.

Del texto escrito al texto multimodal: ¡Silencio, niños! de Ema Wolf

A partir del cuento "¡Silencio, niños!" de Ema Wolf, los alumnos y las alumnas de Segundo año realizarán un texto multimodal por equipos teniendo en cuenta la siguiente plantilla que cada equipo compartirá a través de Google Drive:



Los equipos de trabajo estarán conformados de la siguiente manera:

Equipo 1
Burruchaga Ignacio
Fazio Bruno
Pérez Lombán Gregorio
Fazio Julia
Pagano Mayra
Torres Oliveira Ana Laura

Equipo 2
Cano Simón
Fontana Tobías
Aversano Malena
Mouzo Lara
Pedernera Rocío
Scorticati Louro Agustina

Equipo 3
Carnecky Ramiro
Fernández Martucci Facundo
Gamero Catalina
Mange Olivia
Suffia Renata

Equipo 4
Capobianco Guillermina
Gatto Paz Franco
Mircea Anguita Elisa
Novo Valentina
Santágata Magalí
Schwarz Francisco

Equipo 5
Delgado Lucía
Kentros Ezekiel
Migale Belén
Pérez Casarín Lisandro
Pfisterer Indiana
Rodríguez Sol

viernes, 28 de noviembre de 2014

Cuentos realistas: Producto del trabajo colaborativo por equipos III

descarga (1).jpgEsta es la tercera entrada dedicada a los cuentos que resultaron del trabajo colaborativo a través de Google Drive en el que cada grupo debía escribir un cuento a partir de una pintura famosa. Pueden encontrar las consignas  del proyecto aquí.

Esta entrada la vamos a dedicar a los equipos 3 y 6 que trabajaron con la pintura "La lectora" de Isabel Guerra. Estos son los cuentos que resultaron del trabajo de todos ellos. ¡Espero que los disfruten!

Equipo 3: Bruno Fazio, Facundo Fernández, Lara Mouzo y Sol Rodríguez
María y su libro

María del Avaro pertenece a una familia adinerada que se encuentra en Zaragoza, España. Vive con su madre, Jazmín Rojel.
Cuando María tenía apenas 12 años el padre falleció y, desde entonces, la madre se ha vuelto estricta con los estudios y obligaciones de su hija. Ella quería que se concentrara en su formación académica y su futuro, pero a María le importaba más leer siempre el mismo libro de poesía. Porque siempre siente lo mismo al leerlo: pasión. María poseía muy poca cantidad de libros y era este, específicamente, su favorito.
Durante unos tres años, María sigue obsesionada con el mismo libro, tanto que Jazmín (la madre) comienza a preocuparse: María ya no tiene tantos amigos como antes, no le interesa salir de la casa, ni siquiera para pasear, sólo quiere leer, leer poesía todo el día encerrada en su cuarto.
Llega a tal punto esta obsesión que Jazmín decide enviar a su hija como pupila al convento de Santa Lucía. No sólo para que se concentre y estudie, sino para que trate de hacer nuevas amigas.
-Esto es por tu propio bien-le dice Jazmín antes de que María parta rumbo hacia al Convento-Ya  sabés que te amo mucho y sólo quiero que seas feliz.
-Está bien, mamá, pero dejame conservar mi libro, por favor.
-Sólo si me prometés que harás otras cosas además de leer tu libro.
Y con esa promesa comienza el viaje de María. Ella no sabe si debe sentirse triste, ya que estará los siguientes cinco años lejos de su casa; o feliz, ya que su madre no la molestará más y podrá leer todo el tiempo que quiera su libro preferido.
Apenas llega, puede observar una edificación antigua que abarca una superficie extensa. Tiene forma de rectángulo en cuyo centro hay un gran jardín que está muy bien cuidado. Allí hay todo tipo de flores: rosas, claveles, margaritas y jazmines. Estos últimos le recuerdan a su madre.
Unos días más tarde, María comienza a extrañarla y también empieza a sentirse abandonada. Este pensamiento la abruma y enoja tanto que la conduce a un comportamiento inadecuado. Se pelea con sus profesores, se pelea con sus compañeras y no cumple con sus tareas ni con sus responsabilidades dentro del Convento.
Se siente tan enojada y triste que decide dejar de comer, encerrarse en su cuarto y leer su libro de poesía, se diría, de manera enfermiza.
Las autoridades se preocupan por el estado de salud de su alumna que se resiste a cambiar de actitud y a recibir ayuda. Por esta situación, la vida en el convento se torna insostenible para María, sus compañeras y sus profesores.
Por este motivo, sus encargadas deciden comunicárselo a su madre quién se preocupa y angustia mucho y por lo que decide viajar lo antes posible hacia el Convento
Una vez que llega, puede hablar con su hija y entender lo que María siente: una gran tristeza porque la extraña y porque, en realidad, quiere estar con ella en su hogar.
Jazmín abraza muy dulcemente a María que llora desconsoladamente. Le acaricia el cabello y le pide perdón por haberle causado tanta angustia. 
Finalmente las dos vuelven a su hogar, pero antes ambas llegan a un acuerdo propuesto por la madre que consiste en que no le prohibirá leer el libro que tanto le apasiona, siempre y cuando se haga tiempo para leer otros autores de poesía y para hacer amigas.
A María le agrada la propuesta y acepta gustosamente. También se da cuenta de que no hubiera podido vivir sin su madre, así que se siente feliz de arreglar el acuerdo, cuyo único propósito no es otro que el hecho de que ambas sean felices.

Pasó el tiempo, mucho tiempo y hoy María se ha convertido en una famosa poetisa incrementando de esa forma su vida social y así su felicidad.

Equipo 6: Guillermina Capobianco, Tobías Fontana, Olivia Mange, 
Lisandro Pérez Casarín y Magalí Santágata.

Una Carta Equivocada

España, 17 de Octubre 1987
Querida Maguie:
Me acuerdo cuando nos conocimos ese día que viniste a mi pueblo y nos hicimos amigas. Me diste tu dirección y me dijiste que, si alguna vez necesitaba tu ayuda, te escribiera una carta. Y aquí estoy.
Ya perdí la cuenta de las veces que leí este libro, sé de memoria cada palabra, cada párrafo, cada diálogo, sé todo. Necesito otro libro. Si no,  me voy a morir de aburrimiento. Odio estar encerrada, pero mi hermano y mi madre siempre se están peleando, siempre por lo mismo: el dinero. Es horrible querer ir al comedor y que estén quejándose de la economía del país o de nuestra pobreza, siempre me pongo triste cuando los escucho. Aunque la verdad es que mucho no me importa. Yo soy feliz y tengo todo lo que necesito: una familia, una casa y lo más importante: el amor de mi vida, Tomás.
Teruel, como ya sabes, es un pueblo muy pequeño, uno de los más pequeños de España, y es una de las aldeas menos habitadas y pobres de la zona, pero a mí me parece un lindo lugar, será porque no conozco otros.
Vivo a dos cuadras de la casa de Tomás, mi novio, que tiene veintidós años. Es alto, con pelo castaño y ojos verdes. Tomás vive con su madre, su padre y sus tres hermanos.
Él tiene menos tiempo para disfrutar que yo, ya que su familia es más grande y todos tienen que alimentarse. Son tiempos difíciles, cada vez que tenemos alguna buena cosecha, es motivo de festejo.
Pero un día llegó el momento de separarnos: La semana pasada me contó que se tenía que ir al campo porque, según su padre, les iría mejor allí, me dijo que era por unos meses. Sentí cómo se me iba el alma del cuerpo. Es muy devastador, ya que no hay día que no pasemos juntos. Con él puedo desahogarme, reírme, llorar...
En ese momento, recordé aquel día en el que estábamos en la Plaza Carlos Castel compartiendo un helado de Kalise, de vainilla y frutilla. Ese lugar me recuerda a nuestra infancia... Estábamos de la mano, hablando y Tomás contaba chistes ya que lo que más le gustaba a él era hacerme reír. Mientras esperábamos el atardecer, le canté y le dediqué las últimas canciones de amor.
Cuando él me contó la noticia, no tuve mejor idea que arrancar mi hoja favorita de mi único libro.  Esta hoja era muy importante para mí. En ella hay un poema que me hace sentir feliz al leerlo. Describe una tarde hermosa de la pareja de este libro:
“En la esquina de mi casa
yo te veo llegar
con un ramo de rosas
a la par de la paz,
seguimos caminando muy lejos, muy lejos
cuando estoy contigo tiemblo sin parar.

eres mi amor
y siempre te amaré.”
Nos escribíamos mucho, pero hace tiempo que no tengo noticias de él. No me escribe y no sé qué pensar… Maguie, ¿tú qué crees que habrá pasado?
Antes de ayer partió en un tren hacia su destino y desde entonces estoy ansiosa esperando su carta, pero no llegó nada. Estos últimos días no hice nada más que esperar.
Una mañana, mi mamá entró a mi cuarto y me entregó una carta. Abrí mis ojos sorprendida. Su nombre estaba en el sobre, después de tanto tiempo había recibido algo de él. Torpe y rápidamente abrí  la carta y leí su contenido. ¡No lo podía creer!
“Querida Paz:
                                   Lamento decirte que estoy muy enfermo y no sé si podré sobrevivir a mi enfermedad. También te pido perdón por lo corta que es esta carta, pero últimamente no tengo mucho tiempo, sólo recuerda que siempre te amaré, por favor...
                                                                                                                                 Tomás.”

No lo podía creer. Se me cayó la carta al piso y fui corriendo a contarle a mi madre lo que había sucedido: —¡Madre!
—¿Qué sucede, hija?
—Lee esto, por favor...
Mi madre leyó la carta.
—No lo puedo creer, hija. —dijo. Y me abrazó.
—Yo tampoco, jamás podría creer algo así.

Pasó una semana y no recibí más noticias de nada, seguía leyendo una y otra vez esa carta, sin todavía creer que fuera cierto.
Esa mañana me desperté muy deprimida. Se Me vino vinieron a la mente los recuerdos de cuando me visitabas y traías helado para compartir, eso me alegró un poco. Me di un baño rápido y volví a leer la carta.
Al terminar de leerla, me fui a caminar por la plaza en la que siempre salíamos a caminar y alejarnos de todo. Ése era, es y será nuestro lugar favorito.
Cuando regresé a mi casa, tomé una ducha y me acosté en la cama a pensar.
Unas horas después, escuché que alguien tocaba a la puerta, y como no había nadie en la casa, supuse que iba a ser mi mamá, pero para sorpresa mía era...
-¡Hola, Paz, te extrañé mucho!- dijo Tomás abrazándome fuerte.
-¡Tomás! ¡Qué sorpresa que estés aquí! Creí que estabas muy enfermo.
-Pero, ¿por qué pensaste eso?
-Pero si me llegó una carta de…      
-¿Cómo? Si en estas semanas no pude haberte mandado ninguna carta debido a que la oficina de correos más cercana estaba cerrada.
-Entonces… ¿De quién era la carta?
Lo hice pasar a mi casa para que la viera.
No puedo explicar por qué, pero se me ocurrió leer la dirección. En cuanto la vi, un alivio recorrió todo mi cuerpo, pero también me sentí un poco tonta. No había sido Tomás Gallegos el que había mandado la carta, sino un tal “Thomas Gallegos”. Y no solo eso, por la precipitación que tuve por saber noticias de él, no me había dado cuenta de que... ¡Ésa no era su letra!
 Me fui a dormir sintiéndome muy feliz, ya que sabía que Tomás estaba en perfectas condiciones y ya estaba en casa.
 Esta es la mejor aventura que tuve con Tomás. Gracias a esto me di cuenta de lo mucho que lo amaba.
Espero volver a contarte otra historia sobre nosotros. Y aunque nadie te pueda ver, siempre contaré contigo.
                                       Con amor,
                                                              Paz

Cuentos realistas: Productos del trabajo colaborativo por equipos II

Juanito Laguna.jpgEsta es la segunda entrada dedicada a los cuentos que resultaron del trabajo colaborativo a través de Google Drive en el que cada grupo debía escribir un cuento a partir de una pintura famosa. Pueden encontrar las consignas  del proyecto aquí.

Esta entrada la vamos a dedicar a los equipos 2 y 5 que trabajaron con la pintura "Juanito Laguna ciruja" de Antonio Berni. Estos son los cuentos que resultaron del trabajo de todos ellos. ¡Espero que los disfruten!
Equipo 2: Franco Gatto Paz, Belen Migale, Valentina Novo y Gregorio Pérez Lombán

El barrilete de papel.
Juanito miró su chocolatada, se imaginó un río con barcos de cacao y marineros de azúcar.
—¡Vamos, hijo! —lo apuró su mamá —¡Vas a llegar tarde!
Juanito levantó la mirada, una mirada que reflejaba ternura, esperanza, pero también ganas de quedarse en casa. Le dio un beso a su mamá, tomó su mochila y comenzó el viaje.
 Era una mañana calurosa, el reflejo del sol lo abrazaba por la espalda y se sentía realmente encantador. La escuela no estaba muy lejos ni muy cerca. A Juanito le gustaba caminar hacia allá. Llevaba una libreta donde anotaba todo, todo lo que se le ocurría y le parecía interesante. 
 Como siempre, después de la escuela, Juanito caminaba hasta un solitario basural que se encontraba cerca de su casa. Allí se pasaba un buen rato pensando y con metales, restos de plástico y alguna que otra cosa que encontraba por ahí, comenzaba a construir pequeñas esculturas y juguetes. Le encantaba este momento del día cuando hacía lo que realmente le gustaba hacer.
 Un día  como todos los otros, luego de una jornada de escuela, Juanito iba camino al basural, y justo cuando ya se preparaba para dirigirse a su casa, un hombre comenzó a acercarse como en sombras ya que la luz del sol del atardecer le pegaba en la espalda.
—¡Hola! Soy Germán —se presentó el peculiar hombre cuando ya Juanito pudo reconocer su rostro. Vio que era alto, muy flacucho, que tenía una sonrisa bastante compradora y una mirada que escondía algo.
—Hola —dijo Juanito ignorándolo.  
“Mamá dice que no hable con extraños”, pensó al verlo. Germán se sentó al lado de Juanito, apoyándose en una montañita de almohadones que había por ahí.
—¿Los hiciste vos? —preguntó. Le  encantaba este momento del día cuando hacía lo que realmente le gustaba hacer.
 Un día  como todos los otros, luego de una jornada de escuela, Juanito iba camino al basural, y justo cuando ya se preparaba para dirigirse a su casa, un hombre comenzó a acercarse como en sombras ya que la luz del sol del atardecer le pegaba en la espalda.
—¡Hola! Soy Germán —se presentó el peculiar hombre cuando ya Juanito pudo reconocer su rostro. Vio que era alto, muy flacucho, que tenía una sonrisa bastante compradora y una mirada que escondía algo.
—Hola —dijo Juanito ignorándolo.  
“Mamá dice que no hable con extraños”, pensó al verlo. Germán se sentó al lado de Juanito, apoyándose en una montañita de almohadones que había por ahí.
—¿Los hiciste vos? —preguntó.
—Sí—volvió a responder el niño, con vergüenza y distancia.
—¿Te pasa algo?—dijo Germán.
—No—contestó.
Juanito no quería saber nada de nada. No tenía ganas de hablar, y menos con alguien que no conocía. Generalmente a la salida de la escuela no estaba de muy buen humor, además quería llegar a casa para merendar las galletitas y la chocolatada que su abuela siempre le tenía preparadas. ¡Tantos minutos de interesantísimas historias de la abuela se estaba perdiendo! Se quería ir ya. Cuando Juanito se levantó para irse a su casa, Germán, lo tomó del brazo:
—¿Qué te parece si me enseñas a hacer esas esculturas?
El chico lo pensó un buen rato y al final se decidió:
—Está bien, pero solo me puedo quedar un rato más —le contestó sin muchas ganas.
—Gracias —respondió alegremente Germán, mientras se sentaba más cerca—¿Te pasa algo?—dijo Germán. 
—No—contestó.
Juanito no quería saber nada de nada. No tenía ganas de hablar, y menos con alguien que no conocía. Generalmente a la salida de la escuela no estaba de muy buen humor, además quería llegar a casa para merendar las galletitas y la chocolatada que su abuela siempre le tenía preparadas. ¡Tantos minutos de interesantísimas historias de la abuela se estaba perdiendo! Se quería ir ya. Cuando Juanito se levantó para irse a su casa, Germán, lo tomó del brazo:
—¿Qué te parece si me enseñas a hacer esas esculturas?
El chico lo pensó un buen rato y al final se decidió:
—Está bien, pero solo me puedo quedar un rato más —le contestó sin muchas ganas.
—Gracias —respondió alegremente Germán, mientras se sentaba más cerca de Juanito para verlo trabajar. Pasaron casi toda la tarde diseñando juguetes. Cuando Juanito se fue de aquel basural, Germán pensó: “Ahora que ya tengo los juguetes y los sé hacer los presentaré en el museo de Arte y Reciclaje.”
Germán presentó sus esculturas al día siguiente e  inmediatamente fueron admiradas y aceptadas para presentar en una muestra que empezó a organizarse para la semana siguiente.
La muestra fue un verdadero éxito. La gente se maravillaba con los juguetes que Germán le había robado a Juanito.
Al día siguiente,  el niño se despertó, pero esta vez con un presentimiento de que algo iba a pasar, ni bueno ni malo, algo. Su mamá le sirvió el desayuno, pero la chocolatada se había acabado, en ese mate cocido algo malo se reflejaba. Prendió la tele, y fue cuando lo vio: “Artistas en la oscuridad”, decía el título de la noticia. “Impresionantes esculturas fueron presentadas en el museo de arte y reciclaje del pueblo, llegarían a pagar 100.000 pesos por cada una de ellas.” Juanito salió por la ventana, se sentía un súper espía, como esos que veía en las películas con su papá cuando no tenía que ir a trabajar. Lamentaba mucho no poder contarle a nadie, pero esto lo tenía que resolver él solo.  
El amanecer lo perseguía, Juanito por fin llegó al museo. Muy cansado esperó en la fila a que abriera la muestra, ya le había dado hambre así que era hora de saborear una deliciosa galletita. ¡Cómo le hacían acordar a la abuela! Esta iba a ser una gran historia que contaría a sus nietos.
La hora de apertura comenzó y Juanito no podía más de los nervios, no sabía lo que iba a decir ni cómo lo iba a enfrentar. Entró a la sala principal. Sus manos estaban tan transpiradas..., tenía como un mar de palabras que querían salir. Se paró firme, no podía creer lo que estaba haciendo, fue cuando Germán apareció.
—¡Ey, amigo!— gritó Germán —¡Viniste!
Juanito no podía más de la rabia, le estaba diciendo “amigo”. ¿Amigo a él? ¿Qué clase de amigo hace eso? Fue entonces cuando respondió: —Vos me robaste las esculturas. ¿Qué clase de “amigo” hace eso?
Germán lo miro desde arriba, con una sonrisa desafiante le dijo:
—Vos no sos nadie, no tenés el valor. ¿Crees que a alguien le importa que sean tuyas las esculturas?  Un niño como vos no podría llegar a ningún lado.
—Juanito lo miró y con una lágrima deslizándose por su mejilla lo señaló con el dedo:
—Prefiero ser todo eso antes que una mala persona como vos. Ya vas a ver.
Esa misma tarde, Juan volvió al museo, pero esta vez intentó que Germán no lo viera. Se metió a la oficina del gerente del museo.
—Disculpe, señor, tengo que hablar con usted— dijo Juanito.
El gerente lo miró con cara de desagrado
—Rápido, ¿qué querés?— respondió.  
—Las esculturas de Germán no son de él, son mías, yo las hice, él me las robó— dijo desesperado. —Nene, retírate de acá, no me hagas perder el tiempo.
Juanito salió de la oficina muy decepcionado, se sentó en el cordón de la vereda y tiró su mochila a su lado. Un ruido se sintió.
—¡La escultura!—gritó de alegría.
Agarró la mochila y corrió a la entrada del museo de arte y reciclaje.
—Señor, señor— entró gritando —tengo que hablar con usted
El gerente lo miró:
—¿Otra vez vos, nene?—. El gerente le dio la espalda y siguió hablando con sus compañeros. “Si no me quiere prestar atención, todos lo harán” pensó Juan.
—¡Germán es un trucho! Las esculturas las hice yo, miren.
Sacó de la mochila su tesoro más valioso y todos se sorprendieron al verlo.
—¿Y cómo lo vas a probar? Seguramente la robaste de acá —dijo el gerente. Juanito le sonrió y en ese momento Germán entró por la puerta:
—¿Qué pasa acá? —preguntó —Yo seré un chico pobre, pero no soy un pobre chico, y no seré vencido por ninguna circunstancia, y menos por un roba esculturas!— dijo señalándolo a Germán.
El pequeño se dirigió hacia el gerente y le mostró que debajo de esa escultura que él había traído, estaba la marca de su nombre, esa misma marca estaba en cada una de las demás obras de arte. Todo el museo sorprendido abucheó a Germán y éste señaló al niño al grito de “mentiroso, trucho, farsante”. Pero nadie le prestó atención. Los guardias agarraron a Germán de los brazos y lo sacaron afuera.
—Todo tu dinero será retirado—dijo el gerente —pero lo peor de todo es que nadie olvidará algo como esto.
Germán lo miró, después miró a Juanito que estaba a su lado muy sonriente:
—Me las vas a pagar— repitió una y otra vez a Juanito. Cuando volvieron a entrar al museo, miles de personas estaban aplaudiendo al niño. Se sentía de maravilla. Al finalizar la muestra, el gerente y Juanito hablaron en la oficina, el mayor propuso invitar a los padres a la reunión, pero Juanito respondió que prefería no involucrarlos, ellos no sabían nada. El gerente le explicó cómo funcionaba esta empresa y le explicó que todo el dinero que Germán había recaudado le pertenecía.  Juanito no lo aceptó, pero el gerente no podía conformarse: el dinero era de él. Fue cuando se le ocurrió: “Una escuela de arte, eso es lo que quiero”. El gerente muy sorprendido, aceptó y llamó a sus mejores empresarios. La obra comenzaría de inmediato.
Meses después, el edificio estaba terminado y Juanito estaba muy ansioso. No sólo porque le había dado trabajo a su familia y amigos, sino porque también había creado un lugar donde los chicos podrían desarrollar su creatividad y olvidarse de sus problemas.
“El barrilete de papel”, se llegaba a leer desde afuera. Además de las miles de actividades planeadas y controladas por magníficos artistas dentro del instituto estaba la hora preferida de Juanito. Llegadas las cinco de la tarde, los chicos de las distintas aulas se reunían todos juntos en un comedor enorme y grande. Allí merendaban chocolatada con galletitas y unas cincuenta abuelas estaban listas para contar interesantísimas historias que nadie nunca quería perderse. Juanito pensaba que era el momento más hermoso del día. En cada suave palabra que salía formando un llamativo sonido, un chico comenzaba a volar en las mágicas tierras de la imaginación. Y eso era lo más hermoso del mundo. 

Equipo 5: Simón Cano, Indiana Pfisterer, Francisco Schwarz, Renata Suffia

Juanito: Una historia de infancia

Hoy soy una de las personas más queridas de la clase. Con mi delantal viejo pero limpio, mis zapatos viejos pero lustrosos y mis útiles conseguidos en el basural, tuve la capacidad de demostrarles a mis compañeros que,  aunque a veces las cosas resultan más difíciles para unos que para otros, la determinación de ser mejor puede ser un buen comienzo para cambiar la realidad. Así, comprendí  que cada agresión  pudo ser una oportunidad de mostrarles a mis compañeros cuánto se equivocaban conmigo…
Hoy soy feliz porque pude mostrarles mi mundo  y esto fue el comienzo de una nueva amistad.
   ***
  Esto no fue así desde un principio: agresiones, cargadas, humillaciones por parte de mis compañeros y de mis profesores, formaban parte de mis clases. Los recreos eran un infierno, pero yo estaba preparado para esto. Mis padres me habían hecho creer en mí mismo y eso constituía una de mis herramientas para ser quien soy en la actualidad. El haber crecido sin resentimientos a todas esas agresiones me han llevado a  ser una buena persona.
     Ese día me desperté muy feliz porque era mi primer día de clases. Al fin iba a ser   un chico normal como los demás. Un chico que va a la escuela y que tiene amigos y tarea.
  Me vestí y me encaminé al colegio. Cuando finalmente llegué, tocó el timbre. Formamos y conocí a los que iban a ser mis compañeros. No eran como yo pensé que iban a ser conmigo. Ni los profesores.
  Entré en el aula junto a mis  compañeros que me miraban y murmuraban cosas: “Que vuelva al basurero de donde vino”, fue uno de los murmullos que escuché de parte de mis compañeros. Ellos siguieron diciendo cosas de mí aunque no me importaba mucho... Y creo que a ellos tampoco les importaba mucho yo.
Los días pasaron y los insultos cada vez pesaban más, además eran todos contra mí. ¿De qué serviría tratar de convencerlos? Sólo se reirían y me insultarían más y más. Todo esto siguió y siguió por un par de semanas hasta que no pude más. Me paré, fui con la profesora y les grité a todos que eran  muy malos compañeros y que ellos no sabían lo que era la verdadera felicidad y todos se me quedaron mirando. Entonces, empezaron  a darse cuenta de los daños que hacían con sus comentarios fríos y malvados.
Corrí hasta el basurero para reflexionar y pensé: “La felicidad no es sólo para los que tienen dinero, pero a veces pienso que sí..., aunque nadie puede ser feliz con la infelicidad del de al lado”.
Reflexioné toda la noche y me decidí a seguir yendo al colegio. Me dijeron un par de cosas más, pero los ignoré como si no estuvieran allí. Al principio les dio igual, pero luego se sintieron con una leve pena. Al final del día fui al frente y les pregunté qué se sentía. Un silencio inconmensurable invadió la sala. Les expliqué que yo me sentía así todos los días de mi vida, se fueron sin hablar. Se dieron cuenta de que no todas las personas tienen una vida normal, que algunos niños tienen que salir a trabajar porque sus padres no tienen el dinero necesario para mantenerlos, también que las personas no se califican por lo que se ve por afuera sino por lo que tienen adentro.
La lección fue dura, pero fue el punto de partida, de cambio para que yo les empezara a mostrar mi mundo. Un mundo de aventuras, de creatividad, de ingenio, en el que con una chapita de gaseosa podía organizar un campeonato de fútbol; con una gomera, una cacería en África; con unas figuritas, un torneo lleno de estrategias. Y ellos también me mostraron un mundo de delicias: chocolates que no conocía, jardines llenos de flores y árboles hermosos. Una madre que nos servía la leche a las cinco en punto, perros sin pulgas y juguetes que todavía no había conocido en el basurero.
Así fue como nuestro mundo se fue relacionando y encontramos todos que en la diversidad en las formas de vivir, en las formas de pensar, vamos encontrando todos poco a poco la alegría de vivir, que no es sino un crecimiento continuo a partir del encuentro con el otro.